El amor no es otra cosa sino el deseo irresistible de ser irresistiblemente deseado
Sigmund Freud, el padre del psicoanálisis definía el amor como una sublimación del sexo. En otras palabras, lo que llamamos sentimientos y emociones, Freud lo resumía a simples impulsos químicos que tienen lugar en nuestro cerebro que se expresan como necesidades físicas relativas al acto de reproducirse (sexo).
No es de extrañar que otro erudito de las letras y la filosofía, Arthur Schopenhauer, declaraba que “El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad” es decir, el miedo a no poder encontrar una persona con quien sentirse bien, compartir, y por qué no, tener sexo.
Sin embargo estas dos mentes virtuosas fallaron, o se saltearon el análisis de cómo en realidad todos estos comportamientos e instintos han aportado de muchas maneras a construir la sociedad como la conocemos hoy en día.
Retrocedamos el tiempo, tratemos de rastrear de donde provienen estas actividades que nos llevan a cometer las más descabelladas acciones llevando el amor como estandarte. A pesar de que el hombre es el único mamífero en la tierra que no presenta señales obvias durante el periodo de ovulación, nuestro apareamiento es más parecido a una conducta animal de la que nos imaginamos,.
Por ejemplo, siempre me había preguntado por qué algunos hombres sienten debilidad por mujeres de pechos y/o caderas prominentes, o por qué las mujeres prefieren por lo general a hombres de contextura atlética y fornidos. Ahora ya he comenzado a entenderlo. Es una cultura arraigada por nuestros antepasados, desde que recolectaban frutas para alimentarse y andábamos 100 años luz atrás.
Los hombres por lo general, siempre pensamiento expansionista, buscaban a aquellas candidatas que poseían pechos grandes, pensando en la buena alimentación de sus crías, de igual manera también consideraban a aquellas que tenían unas caderas amplias, o nalgonas, porque era señal de una mayor capacidad para dar a luz.
Las mujeres en cambio, que desde entonces tienen la última palabra, buscaban compañeros de cuerpo recio y fuertes, pues les aseguraban un mejor status en la manada (o tribu) y menos trabajo para conseguir alimentos y desplazarse de un lugar a otro, por esto me siento seguro al decir que hasta la fecha el poder es el afrodisiaco más fuerte y eficaz.
Más que fetiches sexuales, estas preferencias respondían a una necesidad de reproducirse inteligentemente, pues desde que el ser humano ha evolucionado como tal todo lo que hacemos, decimos y pensamos gira en función de dos necesidades básicas que no han variado en lo más mínimo: Sobrevivir y reproducirse.
Con el tiempo nos fuimos convirtiendo en una especie más racional que instintiva, por lo que estas preferencias pasaron de ser características de una reproducción entre individuos idénticos a primera vista, a ser formas de estímulo que ya estaban escritas en nuestro código genético, que evolucionaron como distintas formas de representar el amor.
Y es que el amor no es más que la necesidad de encontrar esa persona con la cual compartir la existencia y la reproducción, por eso mencionaba el pensamiento expansionista de los humanos primitivos, pues una vez que encontraban en su pareja las características antes mencionadas, no estaban dispuestos a seguir buscando ni compartir con otro macho los atributos de su compañera, de aquí podemos desprender la fidelidad y el amor eterno, pues al final del día el amor no otra cosa sino el deseo irresistible de ser irresistiblemente deseado.
Cuando me preguntan en que materia estudiaría el cortejo, el agarre o la cabanga, inmediatamente descarto al psicología, antropología y algunos casos extremos la astrología, y lo ubico sencillamente, por razones más que obvias en la biología.
*Estudiante de Comunicación Social de la UCA
La Brújula TV
Fútbol en letras
Desde mi ventana
Librexpresión
Bitácora
Cultura Digital
Desde la Redacción
Vivencias

SE COMENTA
Escrito por 'Lidia Hunter' sobre 'Los blogs de Nicaragua'
Escrito por 'cris' sobre 'Los mil usos del agua'
Escrito por 'marianela' sobre 'Becas, becas y más becas'
Escrito por 'Carlos Romero' sobre 'Alcoholismo en femenino'
Escrito por 'Gaby Benavides' sobre 'Alcoholismo en femenino'
Escrito por 'Vanessa' sobre 'Nicaragua: país de donantes de sangre'
Escrito por 'richard granera' sobre 'Recetas para armar a un bloguero'
Escrito por 'Spy' sobre 'Comer Sano: sos lo que comés'
Escrito por 'Jeff' sobre 'Comer Sano: sos lo que comés'
Escrito por 'Marvin' sobre 'Buscando un método anticonceptivo'
Escrito por 'oswaldo laj ' sobre 'Becas, becas y más becas'
Escrito por 'Gaby' sobre 'Buscando un método anticonceptivo'
Escrito por 'Oscar' sobre 'Entregan premios a la música nicaragüense'
Escrito por 'michelle' sobre 'Libros: La dramática vida de Rubén Darío '
Escrito por 'Alejandra' sobre 'Jóvenes seducidos por el Poder'
Escrito por 'carlos' sobre 'Voces Unidas para hacerse oir'
Escrito por 'A. Baldizon' sobre 'Buscando un método anticonceptivo'
Escrito por 'Melissa' sobre 'La Brújula en Alemania (Der Kompass in Deutschland)'
Escrito por 'hyuberr corea' sobre 'Jóvenes seducidos por el Poder'
Escrito por 'Rebeca' sobre 'La Brújula en Alemania (Der Kompass in Deutschland)'